Las nuevas tecnologías están cambiando nuestra forma de vida: cómo aprendemos, con quién nos relacionamos, qué consumimos, de qué forma pasamos nuestros ratos de ocio…

Cuánta verdad y cuánta mentira en una frase !

Las “nuevas tecnologías” son cualquier cosa menos nuevas, pero el cliché ha aguantado hasta la actualidad y buena parte de las personas que opinan sobre los efectos sociales, culturales, políticos y cognitivos de las “nuevas tecnologías” siguen lanzando generalidades y obviedades, ya sea porque siguen repitiendo discursos manidos de los años noventa, o porque se han formado leyendo esos análisis de fin de siglo.

Buena parte de lo se escribe hoy en día sobre el tema -especialmente en blogs- puede recogerse en uno de estos tres cestos:

Generalidades

Las tecnologías digitales se han diversificado enormemente desde entonces, pero seguimos empeñados en hablar de ellas como un todo, y continuamos leyendo análisis superficiales que analizan a los “ciberutópicos” y a los “ciberpesimistas” como si fueran las únicas opciones y en relación a todo el bloque tecnológico, como si uno no pudiera ser “ciberutópico” en relación a Arduino, “ciberpesimista” por lo que hace a Facebook y tener una actitud neutra en relación a Gmail.

Refritos

Esos textos del tipo “Las diez cosas que todo administrador web debería saber” o “según un estudio de científicos del MIT…” que son collages de cosas medio leídas -y nada digeridas- de otros blogs, que a su vez son resúmenes de otros blogs, que a su vez son simplificaciones de artículos de prensa, que a su vez son simplificaciones de estudios científicos que están muy alejados de las conclusiones a las que se quiere llegar.

Fascinación por la novedad

Alucinar con la última cosa que ha aparecido (los MOOC, el diseño experiencial, la geolocalización) y explicar cómo todos los problemas de la humanidad se solucionarán gracias a ellos, o -versión “tecnopesimista”- como la humanidad se autodestruirá debido a ellas.

Este blog quiere ser diferente. Somos humanos y seguro que se nos escaparán refritos, caeremos en la fascinación por la novedad y después de un día de resaca nos puede salir un texto lleno de generalidades. Pero el objetivo es saltarnos esos lugares comunes y presentar análisis detallados de como tecnologías concretas se relacionan con problemas concretos.

Hay una generalidad a la que no renunciamos: el salto digital. Cada vez más disciplinas, hábitos personales, costumbres sociales o visiones de la realidad se transforman al entrar en contacto con determinadas tecnologías digitales: algunas nuevas y otras no tan nuevas. Y ese es el nexo de unión de los temas que iremos tratando aquí. Un día podremos hablar de privacidad y big data, otro de vídeo-juegos y educación; también podemos descolgarnos con la reseña de unos robots educativos para enseñar a programar a niños. En el proceso, intentaremos entender cómo se dan los saltos digitales y como hay que tomar impulso para no caer en el camino y agarrarse al siguiente trapecio.

Formalmente, el núcleo del blog serán artículos de fondo donde analicemos cuestiones específicas, buscando la claridad conceptual y cierta sistematicidad en el planteamiento. Los artículos no serán sobre tecnología en sí misma, si no en los efectos sociales y cognitivos de esas tecnologías. Una vez al mes complementaremos esos estudios con un “Café con Datos” un videoblog relajado donde comentaremos la jugada de forma más informal.